España IA360 · 28 de septiembre de 2026
Cómo crear un inventario de sistemas de IA en una pyme
Un inventario útil no es una simple lista de herramientas. Debe explicar para qué se usa cada sistema, quién responde de él, qué datos trata y qué riesgos deben revisarse.
Por GobernanzaHub
El inventario es el punto de partida de una gobernanza de IA eficaz. Si una empresa no sabe qué sistemas utiliza, difícilmente podrá evaluar sus riesgos, formar a las personas adecuadas o demostrar las medidas que ha implantado.
Una pyme no necesita comenzar con un proyecto largo. Puede realizar un primer descubrimiento preguntando a cada área qué herramientas emplea para generar textos o imágenes, analizar información, recomendar acciones, clasificar personas, automatizar decisiones o atender a clientes.
Cada registro debería incluir como mínimo el nombre del sistema, proveedor, finalidad, departamento usuario, responsable interno y estado de uso. También conviene indicar si la herramienta está en evaluación, en producción, suspendida o retirada.
El inventario gana valor cuando documenta los datos de entrada y las personas afectadas. No es lo mismo utilizar información pública para preparar un borrador que introducir datos personales, secretos empresariales o información de candidatos y empleados.
Después debe identificarse el papel de la empresa. La organización puede actuar como proveedora de un sistema, responsable de su despliegue, distribuidora o simple usuaria de una funcionalidad integrada. Este dato influye en las obligaciones que deben analizarse.
El siguiente paso es realizar una clasificación inicial del riesgo. Deben detectarse posibles prácticas prohibidas, usos sujetos a transparencia y casos que puedan encajar en categorías de alto riesgo. La valoración definitiva puede requerir revisión jurídica y técnica.
Por último, cada sistema necesita un responsable y una fecha de revisión. El inventario debe actualizarse cuando cambia la finalidad, el proveedor, el modelo, los datos tratados o el grupo de personas afectadas.
Para mantenerlo vivo, resulta útil conectarlo con los contratos, evaluaciones, políticas, incidencias, formación y evidencias. De esta forma el inventario deja de ser una fotografía aislada y se convierte en la puerta de entrada al sistema de gobernanza.
